LA ARQUITECTURA EN LA HISTORIA
La arquitectura nació antes de la aparición del fuego, y expandió a otras zonas debido a la necesidad de los seres humanos.
A continuación, subrayaré las características y la importancia de la arquitectura en diferentes épocas:
Entre 1.600.000 y 200.000 a.C., los primeros seres humanos utilizaban ramas para construir refugios, los cuales estaban protegidos por exterior de piedras. Durante este periodo, la vida en las cuevas representaba una forma de vida nómada. Con el tiempo, las comunidades empezaron a construir edificaciones estables. La forma de los materiales estaba estrechamente relacionada con las primeras manifestaciones arquitectónicas.

En 6.500 a.C., cuando aún no existían las puertas, la gente accedía a sus viviendas desde la parte superior.

Posteriormente durante la prehistoria (entre 4.000 y 3.000 a.C.), la arquitectura empezó a adquirir mayor relevancia, con el uso de materiales como los ladrillos.
La época egipcia (aproximadamente 3.500 a.C.): Los egipcios tenían interés en prolongar la vida, se preocupaban de vivir la vida ya que eran tan ricos. La arquitectura egipcia simboliza la permanencia, ya que sus monumentos estaban diseñados para perdurar a lo largo del tiempo. Esta permanencia era una manifestación clara de su forma de vida, y es por ello que sus edificaciones son tan potentes y duraderas. Además, la arquitectura egipcia se caracterizaba por su forma ortogonal, influenciada por su culto al dios Sol, uno de los dioses más importantes en su cultura.


Después de la época egipcia, inicia la época de los griegos, que extiende desde el 1.200 a.C. hasta el 146 a.C. Los griegos estaban obsesionados con la belleza, les gustaba la idea de la perfección. Todo lo que hacían, lo querían que fuera bello. En su arquitectura, los templos no eran solo monumentos, sino las casas de los dioses, y su arquitectura reflejaba un equilibrio perfecto entre los elementos verticales y horizontales.
Esta búsqueda de perfección no solo se limitaba a la arquitectura, sino que también se extendía a las personas. Sin embargo, no tener suficiente conocimientos sobre los materiales de construcción limitaba en cierta medida sus logros. Los griegos vivían al aire libre, preferían una vida al aire libre, por lo que sus viviendas no estaban diseñadas para el confort interior.
Una de las grandes logros de los griegos fue la invención de la democracia, un sistema en el que todos los ciudadanos tenían igualdad de derechos, lo que se reflejaba incluso en las construcciones de sus casas, que no denotaban jerarquías sociales.


Después de la época griega, surge la civilización romana, a partir del 1.100 a.C. Cuando pensamos en los romanos, nos viene a la mente la idea de los guerreros e ingenieros. La arquitectura romana se caracterizaba por la repetición de un mismo tipo de construcción, ya que los romanos replicaban un modelo estándar en diversas construcciones. Una vez diseñaban un modelo, lo reproducían en otras zonas. Inventaron el sistema de inclinación artificial para copiar el modelo y hacer el estadio.
El modelo de ciudad romana, conocido como castrum o castra (campamento militar), la ciudad romana estaba formada con dos ejes. Este esquema fue clave en la planificación de muchas ciudades en España. Todas la sciudades de España tiene casi la misma distancia entre sí debido a la expansión militar romana, ya que donde establecían un campamento, se construía la ciudad. Además, los romanos introdujeron avances significativos en la construcción, como el uso del hormigón y la invención del arco. Los ciudadanos más ricos disfrutaban de viviendas con dos patios, un símbolo de su estatus y riqueza.
En comparación con los griegos, la arquitectura romana tiene mayor diversidad, ya que las plantas de los edificios tienen formas distintas, como circulares o cruciformes. Otro aspecto relevante es la clasificación de las viviendas en dos tipos: Domus e Insula. La Domus era la residencia de las personas ricas y se distinguía por sus características específicas, como paredes decoradas y la presencia de instalaciones de agua y desagües.
En contraste, la Insula estaba destinada a los plebeyos, que constituían la mayoría de la población romana. Estos edificios, diseñados con hasta cuatro plantas, eran construidos con materiales de baja calidad y carecían de calefacción.
